Aguilar GUÍA DIDÁCTICA...
LA GUÍA DIDÁCTICA, UN MATERIAL EDUCATIVO PARA PROMOVER EL
APRENDIZAJE AUTÓNOMO. EVALUACIÓN Y MEJORAMIENTO DE SU CALIDAD EN LA MODALIDAD
ABIERTA Y A DISTANCIA DE LA UTPL
Ruth Marlene Aguilar Feijoo Universidad
Técnica Particular de Loja, UTPL (Ecuador)
Cuatro
son los ámbitos en los que se podría agrupar las diferentes funciones:
a. Función motivadora: o Despierta el interés
por la asignatura y mantiene la atención durante el proceso de auto estudio.
o Motiva y acompaña al estudiante través de
una “conversación didáctica guiada”. (Holmberg, 1985).
b. Función facilitadora de la comprensión y
activadora del aprendizaje:
o Propone
metas claras que orientan el estudio de los alumnos. o Organiza y estructura la
información del texto básico. o Vincula el texto básico con los demás
materiales educativos seleccionados para el desarrollo de la asignatura.
o Completa y
profundiza la información del texto básico. o Sugiere técnicas de trabajo
intelectual que faciliten la comprensión del texto y contribuyan a un estudio
eficaz (leer, subrayar, elaborar esquemas, desarrollar ejercicios…).
o “Suscita un diálogo interior mediante
preguntas que obliguen a reconsiderar lo estudiado” (Marín Ibáñez, 1999). o
Sugiere distintas actividades y ejercicios, en un esfuerzo por atender los
distintos estilos de aprendizaje.
o Aclara
dudas que previsiblemente pudieran obstaculizar el progreso en el aprendizaje.
o “Incita a elaborar de un modo personal cuanto va aprendiendo, en un
permanente ejercicio activo de aprendizaje” (Marín Ibáñez, 1999).
o Especifica
estrategias de trabajo para que el alumno pueda realizar sus evaluaciones a
distancia.
c. Función
de orientación y diálogo:
o Fomenta la
capacidad de organización y estudio sistemático.
o Promueve
la interacción con los materiales y compañeros.
o Anima a
comunicarse con el profesor-tutor.
o Ofrece
sugerencias oportunas para posibilitar el aprendizaje independiente.
d. Función evaluadora:
o Activa los
conocimientos previos relevantes, para despertar el interés e implicar a los
estudiantes. (Martínez Mediano, 1998: p.107)
o Propone ejercicios recomendados como un
mecanismo de evaluación continua y formativa.
o Presenta
ejercicios de autocomprobación del aprendizaje (autoevaluaciones), para que el
alumno controle sus progresos, descubra vacíos posibles y se motive a superar
las deficiencias mediante el estudio.
o Realimenta
constantemente al alumno, a fin de provocar una reflexión sobre su propio
aprendizaje.
o Especifica los trabajos de evaluación a
distancia.
Guía
Didáctica que contemple los apartados siguientes:
1. Datos
informativos.
2. Índice.
3.
Introducción.
4. Objetivos
generales.
5.
Contenidos.
6.
Bibliografía.
7.
Orientaciones Generales.
8.
Orientaciones específicas para el desarrollo de cada unidad.
• Unidad/número y título.
• Objetivos específicos.
• Sumario (temas de la unidad).
• Breve introducción.
• Estrategias de aprendizaje para
conducir a la comprensión de los contenidos de la asignatura.
• Autoevaluación.
9.
Soluciones a los ejercicios de autoevaluación.
10.Glosario.
11. Anexos.
12.
Evaluaciones a distancia.
Algunas orientaciones generales que se recomienda incluir son:
o Presentación del profesor o profesores que realizarán el seguimiento
del proceso de enseñanza–aprendizaje.
o Descripción de los materiales y recursos con los que contará el
alumno para el estudio de la asignatura.
o Horas requeridas para el estudio de la asignatura; se podría sugerir
un calendario tentativo. o Recomendaciones sobre algún método de estudio.
Conviene orientar a los alumnos sobre la metodología propia de cada disciplina.
o Explicación de la importancia de la autoevaluación.
o Conveniencia de mantenerse en
contacto con el profesor-tutor, ya sea a través del teléfono, correo
electrónico o el entorno virtual de aprendizaje, para resolver dudas e
inquietudes que pudieran surgir en el proceso de aprendizaje.
o Es muy importante recomendar
algunas estrategias para abordar el texto de manera eficaz y evitar así la
actitud frecuente de memorizar sin comprender.
ORIENTACIONES ESPECÍFICAS PARA EL ESTUDIO DE LAS UNIDADES Y TEMAS DE
LA ASIGNATURA. Este es el apartado de mayor contenido, el elemento medular
y divergente de la Guía Didáctica, a través del cual podemos valorar el
ingenio, creatividad y capacidad docente de quienes diseñan este material
escrito. Constituye el elemento central de la Guía Didáctica.
Antes de elaborar una Guía Didáctica conviene atender la sugerencia que
hace el Instituto Universitario de Educación a Distancia (IUED) de la UNED,
sobre la necesidad reflexionar en torno a las siguientes interrogantes
a.
¿Qué tipo de texto básico se va utilizar?
b. b.
¿Cómo está estructurado?
c. c.
¿Qué ayudas incluye?
d. d.
¿Qué nivel de autosuficiencia tiene el texto?
Las estrategias y ayudas para
facilitar la comprensión textual, pueden dirigirse básicamente a dos ámbitos
(Solé, 2002, 34 y 38).
A. Intervenir sobre el texto
básico: ya sea para explicar, completar, ejemplificar, esquematizar,
profundizar o resumir la información que contiene en sus pá- ginas.
B. O en relación al sujeto que aprende,
motivándole a través de actividades o ejercicios variados como: establecer el
propósito de la lectura, activar los conocimientos previos, centrar la atención
mediante preguntas intercalas, ayudar a discriminar la información importante
de lo accesorio, fomentar la reflexión y el análisis, para que el alumno “no se
limite a memorizar y aplique constantemente los conocimientos convirtiéndolos
en algo operativo y dinámico”
Clasificaciones de los
recursos, ayudas o estrategias de aprendizaje
1. Estrategias
previas al estudio: el docente puede acudir a diversas ayudas o recursos
didácticos que le permitan contextualizar e introducir al estudiante en cada
unidad o bloque temático.
2. Algunos
recursos que se podrían utilizar son:
§ Objetivos específicos que
focalizan la atención del estudiante respecto a los logros que se esperan de él
con el estudio de la unidad.
§ Sumario, o esquema de
contenidos, que contribuye a establecer la macroestructura del texto.
§ Introducción, o
planteamiento breve de la unidad, con la finalidad de crear expectativas y
despertar el interés por el tema.
§ Conocimientos previos:
conviene especificar las habilidades y conocimientos requeridos para el estudio
de la asignatura o módulo, así por ejemplo, se podría incluir un cuestionario
sobre los conocimientos básicos que el estudiante debe saber antes de abordar
el nuevo tema o sugerir algún texto que le ayude a recordar esos elementos
necesarios.
§ Orientación bibliográfica
de la unidad: se podría especificar el capítulo o capítulos que se trabajará en
la unidad o sugerir otra bibliografía de ampliación del tema.
3. Estrategias
paralelas al estudio: dependiendo de las bondades del texto, el docente
necesitará apoyarse en diferentes recursos didácticos para conducir al
estudiante en su proceso de aprendizaje autónomo. Entre las ayudas paralelas
que se podría utilizar están:
§ Preguntas intercaladas
que dirigen la atención hacia los aspectos esenciales del tema.
§ Ejercicios que permitan
relacionar los conocimientos que posee el alumno con la nueva información.
§
Organizadores previos (Ausubel): un esquema, un mapa conceptual o un diagrama…
§ Ejemplos, analogías,
metáforas…
§
Gráficos, fotografías, tablas…
§ Anticipar dificultades
frecuentes con las que suelen encontrarse los alumnos.
§ Completar y profundizar
algunos temas.
§ Desarrollar temas que no
constan en el texto.
§ Guías de lectura para
conducir al alumno a través del texto básico.
§ Ofrecer resúmenes,
esquemas de los temas, especialmente de los más complejos.
§ Sugerir el desarrollo de
ejercicios propuestos en el texto básico (si los hay).
§ Comentarios sobre cómo
abordar ciertos temas complejos o puntos obscuros.
4. Estrategias
posteriores al estudio Dirigidas al autocontrol de los progresos en el
aprendizaje y a la preparación para la evaluación presencial, entre las que
podemos destacar:
§
Auto evaluaciones.
§ Distintas actividades
sugeridas como por ejemplo, consultas en otras fuentes.
§ Desarrollo de las
evaluaciones a distancia.
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